Autora: Laura Nuño
Editorial: Pàmies
Páginas: 380
Saga: #2 Los Ocultos (2/6)
ISBN: 9788415433385
Reseña: Mi Custodio
Sinopsis:
Mil años de convivencia con mi Bestia fueron suficientes para saber que se traía entre manos algo raro. Si no, ¿a cuento de qué se desataba y no atacaba? ¿Por qué me despertaba siempre en el mismo sitio, frente a ese chalet? Esos episodios se repitieron durante la última década, pero en los últimos meses se sucedían casi a diario. ¿Qué estaba pasando? ¿Qué es lo que esperaba mi Bestia que ocurriera?
Tantas preguntas hicieron que buscase respuestas en los moradores de la casa.
Y así es como la conocí a ella.
Mi vida cambió radicalmente cuando yo, una bestia desalmada y egoísta, fijé como único objetivo de mi inmortal existencia hacerla mía.
Aunque algo me dice que va a ser una misión imposible; las princesas hermosas jamás se quedan con el monstruo del cuento...
Después de leer Mi Custodio sabía que el protagonista de este libro me iba a gustar bastante por lo que lo cogí con muchas ganas. A día de hoy puedo decir que este es mi libro favorito de la saga.
En este segundo libro la autora vuelve a adentrarnos en la vida de los Ocultos pero desde la perspectiva de Leo, el líder de los Bestias. Los Bestias son unos ocultos que tienen dentro de sí, como bien dice la palabra, una bestia que se desencadena en momentos de pelea y cuando huele la sangre. Leo cree que controla muy bien a su Bestia pero hace días que se despierta delante de una casa que no conoce y no sabe como ha llegado allí. Dentro de la casa vive Selene, una psicologa que hace años tuvo una experiencia extraña. Un día Selene encuentra en su puerta a Leo herido y corre a socorrerlo, es de esta forma como por fin se conocen (aunque anteriormente mantienen una conversación telefónica muy divertida).
-¡Ay, puto amo! Pero mira que es simple. ¿No se le ha ocurrido nada más original? Debería estrujar esa neurona que tiene.
-Créeme, eso intento. Pero no puedo abarcarla con una sola mano. Je je je.
-¿En serio? ¿Tan diminuta tiene la mano?
El hombre soltó una carcajada.
-Eres rápida, sosaina. Dioses, sí que eres rápida. -¿Dioses?-. Y, contestando a tu pregunta, no. Tengo una mano enorme. Imagina cómo tengo la... neurona.
-Créeme, eso intento. Pero no puedo abarcarla con una sola mano. Je je je.
-¿En serio? ¿Tan diminuta tiene la mano?
El hombre soltó una carcajada.
-Eres rápida, sosaina. Dioses, sí que eres rápida. -¿Dioses?-. Y, contestando a tu pregunta, no. Tengo una mano enorme. Imagina cómo tengo la... neurona.
La relación entre ellos es extraña en un primer momento porque ambos se sienten atraídos pero no saben el motivo, y mucho menos lo sabe Leo que no entiende porque su Bestia siempre lo lleva hacía Selene. Poco a poco lo que empieza como una simple atracción se convierte en algo más, pero la verdad es que es bastante complicado porque sus personalidades chocan constantemente. Leo es un creído, engreído y con un carácter muy fuerte, mientras que Selene es inocente y mimosa, aunque si tiene que sacar las garras no se cortará en hacerlo. Ambos personajes evolucionan a lo largo de la novela para adaptarse al otro, pero sin perder la esencia que los caracteriza.
La autora crea una historia perfecta y muy bonita entre estos dos personajes que te mantiene enganchado a sus páginas. Además de la historia de amor, crea un conflicto en el mundo de los Ocultos donde Leo tiene mucho que ver. También veremos a los personajes del primer libro y como sus vidas han cambiado y seguido adelante, ya que Alba (protagonista del primer libro) es la mejor amiga de Selene y se conocen desde niñas. Junto a esto también entrará en juego el pasado de Selene, y además, conoceremos más afondo como es la vida de las Bestias.
El final del libro es impresionante ya que esta vez la nos ha dejado un final abierto que tendremos que resolver en el próximo libro de la saga.
En definitiva, Mi Bestia nos vuelve a abrir las puertas al mundo de los Ocultos que está teniendo una serie de conflictos a la vez que nos adentra en una historia de amor tan bonita que no nos dejará soltar el libro hasta que no descubramos como termina.
-Te equivocas, Leo. Necesito un hombre.
Leo la miró con ojos entrecerrados y la agarró de un abrazo para atraerla hacia sí.
-Un hombre no. Me necesitas a mí.
Leo la miró con ojos entrecerrados y la agarró de un abrazo para atraerla hacia sí.
-Un hombre no. Me necesitas a mí.
Gracias a la editorial por el ejemplar















